miércoles, 14 de noviembre de 2012

HISTORIA DE NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE

La Virgen de Guadalupe, Año 1531 Cómo sucedió la aparición de la Virgen en Guadalupe. Tomado del escrito indio Nican Mopohua del siglo dieciséis (ChurchForum.com) Un sábado de 1531 a principios de diciembre, un indio llamado Juan Diego, iba muy de madrugada del pueblo en que residía a la ciudad de México a asistir a clase de catecismo y a oír la Santa Misa. Al legar junto al cerro llamado Tepeyac amanecía y escuchó que le llamaban de arriba del cerro diciendo: "Juanito, Juan Dieguito". Él subió a la cumbre y vio a una Señora de sobrehumana belleza, cuyo vestido era brillante como el sol, la cual con palabras muy amables y atentas le dijo: "Juanito: el más pequeño de mis hijos, yo soy la siempre Virgen María, Madre del verdadero Dios, por quien se vive. Deseo vivamente que se me construya aquí un templo, para en él mostrar y prodigar todo mi amor, compasión, auxilio y defensa a todos los moradores de esta tierra y a todos los demás amadores míos que me invoquen y en Mí confíen. Vas donde el Señor Obispo y le manifiestas que deseo un templo en este llano. Anda y pon en ello todo tu esfuerzo". "Ten seguro que te agradeceré bien y te lo pagaré. Vas a merecer que yo te recompense el trabajo y fatiga con que procuras hacer lo que te encomiendo". Él se arrodilló y le dijo: "Señora mía, voy corriendo a cumplir lo que me has mandado. Yo soy tu humilde siervo". Y se fue de prisa a la ciudad y en derechura al Palacio del Obispo que era Fray Juan de Zumárraga, religioso franciscano. Cuando el obispo oyó lo que le decía el indiecito Juan Diego, no le creó. Solamente le dijo: "Otro día vendrás y te oiré despacio". Juan Diego se volvió muy triste porque no había logrado que se realizara su mensaje. Se fue derecho a la cumbre del cerro y encontró allí a la Señora del Cielo que le estaba aguardando. Al verla se arrodilló delante de Ella y le dijo: "Señora, la más pequeña de mis hijas, niña mía, expuse tu mensaje al Sr. Obispo, pero pareció que no lo tuvo por cierto. Comprendí por la respuesta que me dio que pensó que quizás que es una invención mía que Tú quieres que te hagan aquí un templo, y que eso no es una orden tuya. Por lo cual te ruego que le encargues a alguno de los principales que le lleve tu mensaje para que le crean, porque yo soy un pobre hombrecillo, el último de todos. Perdóname que te cause esta gran pesadumbre. Señora y Dueña Mía". Ella le respondió: "Oye, hijo mío, el más pequeñito, es preciso que tú mismo solicites y ayudes a que con tu mediación se cumpla mi voluntad. Mucho te ruego, hijo mío, y aún te mando, que otra vez vayas mañana a ver al Sr. Obispo. Dile que yo en persona, la siempre Virgen María, Madre de Dios, te envía, para hacerle saber mi voluntad: que deben hacer aquí el templo que les pido". Pero al día siguiente el obispo tampoco le creyó a Juan Diego y le dijo que era necesaria alguna señal maravillosa para que se pudiera creer que sí era cierto que lo enviaba la misma Señora del Cielo. Y lo despidió. El lunes Juan Diego no volvió al sitio donde se le aparecía nuestra Señora, porque su tío Bernardino se puso muy grave y le rogó que fuera a la capital y le llevara un sacerdote para confesarse. Él dio la vuelta por otro lado del Tepeyac para que no lo detuviera la Señora del Cielo, y así poder llegar más pronto a la capital. Más Ella le salió al encuentro en el camino por donde iba y le dijo: "Ten entendido hijo mío, el más pequeño, que no es tan importante lo que te asusta y aflige. No se entristezca tu corazón ni te llenes de angustia. ¿Acaso no estoy yo aquí que soy tu Madre? ¿Acaso no soy tu ayuda y protección? No te aflijas por la enfermedad de tu tío, que en ese momento ha quedado sano. Sube ahora a la cumbre del cerro y hallarás distintas flores. Córtalas y tráelas". Juan Diego subió a la cumbre del cerro y se asombró muchísimo al ver tantas y exquisitas rosas de castilla, siendo aquel un tiempo de mucho hielo en el que no aparece rosa alguna por allí, y menos en esos pedregales. Llenó su poncho o larga ruana blanca con todas aquellas bellísimas rosas y se presentó a la Señora del Cielo. Ella le dijo: "Hijo mío, esta es la prueba que llevarás de parte mía al Sr. Obispo. Te considero mi embajador, muy digno de mi confianza. Ahora te ordeno que sólo delante del Sr. Obispo despliegues tu manta y descubras lo que llevas. Contarás todo lo que viste y admiraste para que puedas inducir al prelado, con objeto de que se construya el templo que he pedido". Juan Diego se puso en camino, ya contento y seguro de salir bien. Al llegar a la presencia del obispo le dijo: "Señor, hice lo que me mandaste hacer: Pedí a la Señora del Cielo una señal. Ella aceptó. Me despachó a la cumbre del cerro y me mandó cortar allá unas rosas y me dijo que te las trajera. Así lo hago, para que en ellas veas la señal que pides, y cumplas su voluntad. Helas aquí". Desenvolvió luego su blanca manta, y así que se esparcieron por el suelo todas las diferentes rosas de castilla, se dibujó en ella y apareció de repente la preciosa imagen de la Virgen María, Madre de Dios, tal cual se venera hoy en el templo de Guadalupe en Tepeyac. Luego que la vieron, el Sr. Obispo y todos los que allí estaban se arrodillaron llenos de admiración. El prelado desató del cuello de Juan Diego la manta en que se dibujó y apareció la Señora del Cielo y la llevó con gran devoción al altar de su capilla. Con lágrimas de tristeza oró y pidió perdón por no haber aceptado antes el mandato de la Señora del Cielo. La ciudad entera se conmovió y venían a ver y admirar la devota imagen y a hacerle oración y le pusieron por nombre la Virgen de Guadalupe, según el deseo de Nuestra Señora. Juan Diego pidió permiso para ir a ver a su tío Bernardino que estaba muy grave. El Sr. Obispo le envió un grupo de personas para acompañarlo. Al llegar vieron a su tío que estaba muy contento y que nada le dolía. Y supieron que había quedado instantáneamente curado en el momento en que la Sma. Virgen dijo a Juan Diego: "No te aflijas por la enfermedad de tu tío, que en este momento ha quedado sano". El señor Obispo trasladó a la Iglesia Mayor la santa imagen de la amada Señora del Cielo. La ciudad entera desfilaba a admirar y venerar la Sagrada Imagen, maravillados todos de que hubiera aparecido por milagro divino; porque ninguna persona de este mundo pintó su preciosa imagen

miércoles, 15 de agosto de 2012

Los Chicos del ACA rumbo a Lujan

A LOS CHICOS DE LA COMUNIDAD DE NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE LES DESEAMOS QUE DISFRUTEN DE TODAS LAS ACTIVIDADES PREVISTAS PARA ESTA ASAMBLEA QUE PALPEN Y SIENTAN EN SUS CORAZONES LAS BENDICIONES QUE DIOS TIENE PARA CADA UNO DE ELLOS Y QUE MARIA SANTISIMA DE GUADALUPE LOS ACOMPAÑE Y PROTEJA CON SU MANTO MATERNAL BENDICIONES CHICOS......

jueves, 2 de agosto de 2012

Reflexión de la "Parábola del Sembrador", del padre Damián Nannini

Estamos transitando la última semana previa a la Colecta Diocesana Anual Ñemuasâi del 1%. Por ello, queremos compartir la reflexión de la Parábola del Sembrador, que esta relacionada con el objetivo y el espíritu que anima a la nueva colecta. Deseamos que este material nos siga animando la preparación y realización del Ñemuasâi. Que el Señor nos proteja y sostenga en el servicio a la Iglesia y Nuestra Tierna Madre de Itati nos siga acompañando en este proceso de preparación. EQUIPO DIOCESANO COMPARTIR
Mt 13,3b: " Les decía: "El sembrador salió a sembrar". Esta es la introducción de la parábola del sembrador. Según algunos estudiosos este título que se le ha puesto a la parábola (del sembrador) no sería el más correcto por cuanto la misma no se narra desde la perspectiva del sembrador, que después del v.3 desaparece de ella. La parábola en sí (13,3-9) describe cuatro situaciones sobre la suerte de la semilla: la que cae a lo largo del camino; la que cae sobre piedra; la que cae en medio de abrojos y la que cae en tierra buena. En el primer caso no hay siquiera crecimiento. En el segundo y tercero hay germinación, pero termina malograda. Sólo en el cuarto caso hay fruto centuplicado. Sería más correcto llamarla tal vez ‘parábola de los terrenos’ por cuanto el sembrador desaparece de escena pronto y todo el desarrollo se centra en la relación entre la semilla y el campo (1). Según esto una primera lectura e interpretación de esta parábola nos invita a un examen de conciencia sobre nuestra recepción de la Palabra, sobre nuestro modo de escuchar y sobre los peligros de que se malogre la germinación y crecimiento de la semilla, o sea la misma fe. Ahora bien, podemos tomarnos la libertad de leer e interpretar esta parábola desde la perspectiva del sembrador. Y a esto nos invita, sin lugar a dudas, nuestra situación actual y la voz de nuestros pastores: es tiempo de siembra, de salir a sembrar. Con humildad y agradecimiento tenemos que reconocer, confesar como Iglesia, que durante muchísimo tiempo hemos cosechado lo que otros han sembrado. Pero ahora la cosecha es más pobre, hay mucha cizaña con el trigo, mucha tierra que ha quedado baldía. Es, por tanto, tiempo de sembrar. Escuchemos lo que nos dice al respecto el Documento de Aparecida: "Nuestras comunidades llevan el sello de los apóstoles y, además, reconocen el testimonio cristiano de tantos hombres y mujeres que esparcieron en nuestra geografía las semillas del Evangelio, viviendo valientemente su fe, incluso derramando su sangre como mártires. Su ejemplo de vida y santidad constituye un regalo precioso para el camino creyente de los latinoamericanos y, a la vez, un estímulo para imitar sus virtudes en las nuevas expresiones culturales de la historia. Con la pasión de su amor a Jesucristo, han sido miembros activos y misioneros en su comunidad eclesial. Con valentía, han perseverado en la promoción de los derechos de las personas, fueron agudos en el discernimiento crítico de la realidad a la luz de la enseñanza social de la Iglesia y creíbles por el testimonio coherente de sus vidas. Los cristianos de hoy recogemos su herencia y nos sentimos llamados a continuar con renovado ardor apostólico y misionero el estilo evangélico de vida que nos han trasmitido" (nº 275). "La vocación y el compromiso de ser hoy discípulos y misioneros de Jesucristo en América Latina y El Caribe, requieren una clara y decidida opción por la formación de los miembros de nuestras comunidades, en bien de todos los bautizados, cualquiera sea la función que desarrollen en la Iglesia. Miramos a Jesús, el Maestro que formó personalmente a sus apóstoles y discípulos. Cristo nos da el método: “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida” (Jn 14, 6). Con él podemos desarrollar las potencialidades que están en las personas y formar discípulos misioneros. Con perseverante paciencia y sabiduría Jesús invitó a todos a su seguimiento. A quienes aceptaron seguirlo los introdujo en el misterio del Reino de Dios, y después de su muerte y resurrección los envió a predicar la Buena Nueva en la fuerza de su Espíritu. Su estilo se vuelve emblemático para los formadores y cobra especial relevancia cuando pensamos en la paciente tarea formativa que la Iglesia debe emprender en el nuevo contexto sociocultural de América Latina" (nº 276) "Recobremos, pues, “el fervor espiritual. Conservemos la dulce y confortadora alegría de evangelizar, incluso cuando hay que sembrar entre lágrimas. Hagámoslo – como Juan el Bautista, como Pedro y Pablo, como los otros Apóstoles, como esa multitud de admirables evangelizadores que se han sucedido a lo largo de la historia de la Iglesia – con un ímpetu interior que nadie ni nada sea capaz de extinguir. Sea ésta la mayor alegría de nuestras vidas entregadas. Y ojalá el mundo actual – que busca a veces con angustia, a veces con esperanza – pueda así recibir la Buena Nueva, no a través de evangelizadores tristes y desalentados, impacientes o ansiosos, sino a través de ministros del Evangelio, cuya vida irradia el fervor de quienes ha recibido, ante todo en sí mismos, la alegría de Cristo y aceptan consagrar su vida a la tarea de anunciar el Reino de Dios y de implantar la Iglesia en el mundo”. Recobremos el valor y la audacia apostólicos. (nº 552) Volvamos a la parábola: el sembrador sale a sembrar, esparce las semillas "al voleo" y por eso algunas caen al borde del camino, otras en terreno pedregoso, otras entre espinas y otras en terreno fértil. Nos explica J, Jeremías que el modo de siembra en la Palestina en tiempos de Jesús difiere del nuestro: primero se esparce la semilla y luego se pasa el arado. Esto explicaría que la semilla cayese en distintos tipos de terreno, no todos aptos (2). Ahora bien, más allá de esta explicación técnica, podemos ver en el sembrador un espíritu generoso, magnánimo, sin estrechez de miras. Su misión es sembrar, esparcir la semilla por todos lados, sin especulaciones. Hasta podríamos pensar que siembra con una gran esperanza de cosechar en todos los terrenos. El desarrollo de la parábola se encargará de demostrarnos que no será así, que mucha semilla se malogrará. Pero el sólo hecho de que se produzca algún fruto ya es recompensa suficiente por el esfuerzo de la siembra. El mismo J. Jeremías que se trata de una parábola de contraste pues contrapone el trabajo muchas veces inútil del sembrador con la cosecha final que es abundante: "Aunque mucho del trabajo parece ser en vano y sin éxito a los ojos humanos, aunque en apariencia suceden fracasos tras fracasos, Jesús está lleno de alegría y de confianza. La hora de Dios viene y con ella la bendición de una cosecha que sobrepasa todas las esperanzas. A pesar de todos los fracasos y resistencias, Dios hace aparecer de unos comienzos sin esperanza el final magnífico que había prometido" (3). Sembrar es ante todo apostar al futuro confiando en Dios y en la fuerza de su Palabra, más allá de nuestros humildes recursos. Pero no podemos tentar al Señor y debemos ofrecer nuestros "cinco panes y dos pescados" para que el Señor los multiplique y haga el milagro de una cosecha abundante, que sacie a todos el hambre de Dios. Por tanto, antes de sembrar hay que preparar a los sembradores, enseñarles a sembrar y proveerles de la buena semilla. Pero sin olvidar que la semilla no es algo externo al sembrador. A decir verdad, sembramos con las semillas que primero han germinado en nuestros corazones ya que el anuncio de la Palabra debe ir siempre precedido y acompañado por el testimonio de vida. Como dice simpáticamente M. Navarro Puerto (4) lo más importante que deben llevar los misioneros "lo llevan puesto", en referencia a la autoridad/poder recibido de Jesús. En síntesis, es tiempo de siembra, de Ñemuasâi, tiempo de preparar sembradores para la siembra. Es tiempo de involucrarse con la tarea que el Señor encomendó a su Iglesia, cada uno desde su vocación, con sus tiempos, talentos y recursos. Pbro. Damián Nannini Licenciado en Sagrada Escritura Notas: (1) "La denominada parábola del sembrador no se narra desde la perspectiva del sembrador, que después del v.3 desaparece de ella; la parábola trata de la semilla y del campo. Sólo esto interesa a Mateo, Marcos y, antes de ellos, al intérprete alegórico de la parábola. A ellos les interesa contraponer diversos tipos de terrenos entre sí con miras a la parénesis", U. Luz, El Evangelio según San Mateo vol. II (Sígueme; Salamanca 2001) 411. (2) Las parábolas de Jesús (Verbo Divino; Estella 1986) 14. (3) J, Jeremías, Las parábolas de Jesús (Verbo Divino; Estella 1986) 184-185. (4) Marcos (Verbo Divino; Estella 2006) 220.

Colecta Arquidiocesana Anual Ñemuasậi del 1%

En agosto se realizará la Colecta Anual de la Arquidiócesis “Ñemuasai del 1%” “Ñemuasai del 1%”, propone la donación de dicho porcentaje del ingreso familiar mensual. El objetivo es destinar los fondos a la tarea evangelizadora. La Colecta Arquidiocesana Anual Ñemuasậi del 1% se llevara adelante el primer fin de semana de agosto. “Ñemuasậi” que significa en guaraní “Esparcir la Semilla”. Se busca como Iglesia Arquidiocesana, hacer efectivas las palabras de San Pablo dirigidas a los Cristianos de la comunidad de Corinto:
“Sepan que el que siembra mezquinamente, tendrá una cosecha muy pobre; en cambio, el que siembra con generosidad, cosechará abundantemente. Que cada uno dé conforme a lo que ha resuelto en su corazón, no de mala gana o por la fuerza, porque Dios ama al que da con alegría” (2 Cor 9, 6-7). Será una ocasión privilegiada de encuentro como Iglesia para crear conciencia y fortalecer en el pueblo de Dios el sentido de corresponsabilidad para el sostenimiento de la obra evangelizadora de la Iglesia en nuestra Arquidiócesis. El aporte solidario que se propone del 1% de nuestros ingresos mensuales, tendrá como finalidad priorizar: • La formación de los agentes pastorales mediante talleres, cursos, seminarios, etc. • Traslado y movilidad de los agentes pastorales. Viáticos y estadías. • Eventos Diocesanos: celebraciones como por ejemplo: Semana Santa; Corpus Christi; Navidad; Presentación de Documentos Eclesiales; Formación de catequesis y de secretarios parroquiales. El Concilio Vaticano II nos enseña que la Iglesia “es a la vez, humana y divina, visible y dotada de elementos invisibles, entregada a la acción y dada a la contemplación, presente en el mundo y sin embargo peregrina y todo esto de suerte que en ella lo humano esté ordenado y subordinado a lo divino, lo visible a lo invisible, la acción a la contemplación y lo presente a la cuidad futura que buscamos” La colecta Diocesana Ñemuasậi del 1%, encuentra su sentido y valor en esta dimensión eclesial. La Iglesia por su condición divina y humana necesita de los medios materiales para cumplir su misión evangelizadora, necesita de cada unos de nosotros, miembros de ella, para el anuncio del evangelio.

martes, 31 de julio de 2012

ORACION

No me mueve, mi Dios, para quererte el cielo que me tienes prometido; ni me mueve el infierno tan temido para dejar por eso de ofenderte. Tu me mueves, Señor, muéveme el verte clavado en una cruz y escarnecido; muéveme el ver tu cuerpo tan herido, muéveme tus afrentas y tu muerte. Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera, que, aunque no hubiera cielo, yo te amara, y, que aunque no hubiera infierno, te temiera. No me tienes que dar por que te quiera; pues, aunque cuanto espero no esperara; lo mismo que quiero te quisiera. Amen.

LA BIOETICA

La Bioética
Ciencia en defensa de la vida humana La BIOÉTICA es una ciencia nueva.El objetivo de este nuevo tratado de la moral es orientar rectamente,desde un punto de vista ético, los grandes desafíos y hallazgos de la ciencia en torno a la vida. El campo de la Bioética es muy amplio, pues se ocupa de todas los temas relacionados con la vida humana,desde su generación hasta su muerte. En concreto, dentro de su amplio objeto de estudio destacan puntos como los siguientes: *El poder de engendrar que poseen la mujer y el hombre. *El derecho a nacer de toda vida humana ya concebida. *La obligación de cuidar la vida durante toda la existencia. *El derecho a morir con dignidad * Etc. Pero la Bioética, al mismo tiempo que apoya estas investigaciones, ayuda al científico a que evite lo que va contra la vida humana y su dignidad. Con este fin le recuerda que no todo lo que es científicamente posible es lícito llevarlo a cabo, porque la vida humana es sagrada y, en consecuencia, debe ser tratada siempre con respeto. Afirmando estos derechos fundamentales(nacer, vivir y morir con la dignidad debida), la Bioética reprueba las acciones que violan estos derechos, como por ejemplo: * La esterilización o la anulación voluntaria de la capacidad de engendrar. *La técnica de inseminación artificial que violenta la naturaleza. *Las manipulaciones en la gestación que pongan en peligro la vida concebida. *El aborto de una criatura aún no nacida. *El homicidio o muerte injusta del inocente. *Lesionar la vida propia o ajena,mediante la tortura, el alcoholismo o la drogadicción. *La eutanasia, que dispone de lavida, propia o ajena, en momentos o situaciones graves, etc. Así pues, defender la vida desde el mismo instante de su concepción hasta su final natural no sólo es una condición que protege a la parte más vulnerable de una sociedad, sino también a todo individuo en particular, pues tarde o temprano, por condición humana, estaremos todos (incluyendo los más fuertes) en una situación de vulnerabilidad. La bioética, entonces, es una garantía para nuestra propia tranquilidad.

miércoles, 25 de julio de 2012

NO AL ABORTO

NO AL ABORTO Es mucha la tristeza que nos causa como Cristianos comprometidos el tema del Aborto. Tristeza por esos pequeños Angelitos que el Señor ha amado desde toda la eternidad y por los que ha dado la vida en la Cruz. A ellos también los podríamos considerar mártires. Pues son los últimos de este mundo. Tristeza porque ellos mueren en la oscuridad de un hospital, una clínica clandestina o no, en manos de médicos, enfermeras o parteras que deberían ser los que los recibieran en este mundo, o mueren en el mismo hogar por una píldora que les impide anidar en el útero materno. Tristeza porque nadie nunca se enterará de sus nombres, ni de sus talentos, ni de sus aciertos o de sus errores. Tristeza porque no tendrán nunca la oportunidad de decir su verdad. Tristeza por sus propios padres, que llevados por la desesperación o el egoísmo intentan tapar con tierra lo que el Cielo grita a voces. Y ahora también tristeza por los cientos o miles de niños que nunca llegarán a ver la luz del sol y que mueren en los experimentos científicos tras la clonación. O los millones de embriones, seres humanos, que mueren en lo que se denomina la fertilización asistida. Por ellos. Por todos esos pequeños hermanitos que no tienen voz. Por ellos que se tienen que ir cuando aún no han terminado de llegar. Por ellos es que vamos a rezar. Y por sus padres. Y por los que "ayudaron" a sus padres. Y queremos proponerlo de aquí hasta el fin de nuestras vidas y hasta el fin del mundo. Tomaremos este compromiso: Que diariamente incluiremos en nuestras intenciones de oración a los Angelitos No Nacidos del mundo y a quienes no les permitieron nacer. Por los pequeñitos, para que el Señor los reciba en su seno y les dé la felicidad que les ha sido negada aquí en la tierra. Y por los que han cometido este espantoso acto, para que se arrepientan y se vuelvan al Señor, y no promuevan nunca más el aborto. Al contrario, conviertan su corazón y se vuelvan, por su testimonio, en fervientes defensores de la vida. La oración o jaculatoria que incluiremos será esta: Querido Niño Jesús. Te pedimos por todos los niños no nacidos de este mundo, y por todos los que no nacerán por causa del egoísmo. Bautízalos por los méritos de tu Sangre preciosa derramada en la Cruz y llévalos al Cielo. Ilumina el corazón de todos los que promueven el aborto para que entiendan que solo Dios es el dueño de nuestras vidas. Te lo pedimos junto con María tu Madre, y Madre de toda la humanidad. Amén

domingo, 3 de junio de 2012

Ubicacion y Horarios de MISA

NUESTRA DIRECCION ES CALLE LOS COMECHINGONES ENTRE TEHUELCHES Y PUELCHES DEL BARRIO SAN ANTONIO OESTE, LOS DIAS Y HORARIOS DE LA SANTA MISA SON TODOS LOS DIAS VIERNES 21:00 HS. "MISA CON ORACION POR LOS ENFERMOS"; Y TODOS LOS SABADOS A LAS 19:00 HS. "MISA VALIDA COMO PRECEPTO".-

martes, 29 de mayo de 2012

RESEÑA HISTORICA DE LA CAPILLA

Breve reseña de los comienzos de la Capilla y Comunidad de Nuestra Señora de Guadalupe A mediados del año 1984 un grupo de vecinos de corazones sencillos y grandes ideales espirituales se reunieron para formar la comisión pro – capilla, reuniéndose los Sábados con un sueño en común, una capilla, un templo, después de varias reuniones acordaron ponerle el nombre de Nuestra Señora de Guadalupe. Fue así que está comisión formada por el Sr. Ricardo Alfonso como presidente, Sr. Vicente Acevedo Vice - Presidente, Sra. Delfina Pavón secretaria de actas, Sra. Ana Galo de González, Sres. Francisco P. Gómez y Ramón Gómez como vocales y el Sr. Hugo Coronel como Tesorero, lograron que el padre Ramón Almirón al frente de la Capellanía Vicaria San Roque, fuera a oficiar la Primera Misa, un día 29 de Septiembre de 1984, y presidía esa misa la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe ahora aquí presente, aunque no en un cuadro como ahora, sino su sencilla estampa.- Esa primera misa se oficio en obra en construcción que una familia prestó para tan memorable acontecimiento; Era preocupación de la comisión poder tener un lugar propio, y se atrevieron a soñar poniéndose en manos de Dios para concretar ese sueño, con rifas, venta de empanadas, y la colaboración de socios entre otros beneficios poco a poco lograron reunir fondos para una modesta construcción de un templo para nuestra amada Señora de Guadalupe.- Mientras tanto la Señora Nely Alfonso junto a la Sra. Ana Galo de González invitaban a los niños del barrio para iniciar la catequesis. Es así que la Sra. Nely Alfonso se convierte en la primera catequista de nuestra comunidad.- Ante las dificultades del padre Almirón para poder oficiar misa, las personas de la comunidad solicitaron al padre Pablo Sánchez, para que oficie aunque sea una misa al mes. Desde fines de 1984 hasta el año 1995, el padre Pablo Sánchez ofició misa ininterrumpidamente en nuestra comunidad que nunca olvidará ese gesto generoso del padre Pablo, que de una misa se quedó casi once anos caminando en está comunidad, y todos quedaron profundamente agradecidos.- Es importante señalar que en el año 1984 el grupo de jóvenes de la comunidad de Guadalupe se unió a la gran peregrinación Juvenil a pie a Itati.- A fines de 1986 el 12 de Diciembre día de Nuestra Señora de Guadalupe, se iba a realizar en el lugar donde se construía el templo la Primera Comunión, presidida por Monseñor Antonio Fortunato Rossi con el padre Espindola, a mitad del oficio religioso una tormenta se desató y Monseñor Rossi asustado por el ruido a chapas y la fuerza del viento interrumpe la misa , suspendiéndola para la siguiente semana , está fue la primera vez que un grupo de niños de la comunidad reciben la Primera Comunión.- Es el 18 de Junio de 1988 cuando se inaugura el templo con emoción y alegría de todos los que formaban parte de la comunidad y el barrio estuvo de fiesta. Junto a la misa inaugural se realizaron los bautismos de Juan Pablo Nuñez y de Guadalupe Haidee Chavez.- En Octubre de 1988 el padre Jorge Scaramellini Guerrero que era el Prebistero a cargo de la comunidad trajo el cuadro de Nuestra Señora de Guadalupe desde el mismísimo México, y que hasta hoy preside nuestro altar mayor acompañándonos siempre con su mirada maternal.- En Abril de 1992 un violento tornado azota nuestro barrio destruyendo todo lo que estaba a su paso, el techo de la modesta capilla que era de paja fue levantado pero no tirado completamente y el cuadro de su venerable imagen no sufrió ni un rasguño y debió ser trasladado a San Roque, mientras se refaccionaba el techo.- El barrio a crecido, la comunidad ha cambiado, muchas personas formaron, forman y formarán parte de está comunidad. El grupo que hoy persiste es el de los Catequistas; Analia Pavón, Marcos López, Martín Dario, Mariela Gauna, Laura Yedro, Cecilia Yedro, Cristina Benitez, María de los Angeles Borda, Carmen Lovato, Esther Lovato, Marina Villan, Francisco Javier Mateos y Miriam Romero, son los que bajo la mirada amorosa de nuestra Madre, hablan a los niños y jóvenes que Dios existe, que Jesús es nuestro amigo, Pero hay muchas personas que nombramos que ya están gozando la gloría de Dios.- Han pasado 22 años, la comunidad sigue viva, caminando a veces más a prisa a veces más despacio pero sabemos que Nuestra Señora y Reina Madrecita de Guadalupe nos acompaña y dirige nuestro caminar. Actualmente 123 niños acuden a la catequesis este año se implemento la Catequesis Familiar con un buen acompañamiento de los padres, y la Catequesis Especial para niños con capacidades Diferentes.- Catequistas ,alumnos, Padres son las columnas de la comunidad con la dirección del padre Ricardo Stegelman Buscamos que podamos sentir a la iglesia como nuestro hogar recordando siempre las palabras de Nuestra Madre en los momentos difíciles : “Nada te turbe, nada te preocupe, nada te espante, no estoy yo aquí que soy tu Madre “.Por eso estamos aquí y formamos parte de está Comunidad sencillamente porque creemos profundamente en ella.- Corrientes 2006.-